Despacito

Por: Andrés Carrera

Son increíbles los comentarios que se encuentran en redes sociales. La cantidad de odio que se destila en comentarios debajo de algunos artículos nos hace ver como el hombre es cada vez menos humano, y cómo puede destapar lo peor de su corazón cuando está bajo condiciones de anonimato.

Por otro lado, no creo que haya habido otra canción que provoque más furor que la que hicieron Luis Fonsi y Daddy Yankee llamada “despacito”. Es conocida en muchos países, traducida a muchos idiomas, y por su letra ha sido considerada como inmoral e incluso pornográfica.

La mayoría de los que nos consideramos cristianos hemos criticado la canción por considerarla demasiado sexual, otros han transformado la letra para hacerla “santa” o para Dios, y otros han llegado al extremo de decir que es satánica.

Pero hay otro grupo, que es el peor de todos los que haya opinado sobre la canción, y es ese conjunto de personas que se han dedicado a la terrible tarea de opinar que la devastación de Puerto Rico es un acto de Dios ajusticiando la tierra donde se hizo el video de esa canción.

Comentarios como “justicia divina”; “Una prueba de que Dios existe… este tema despacito ya me tiene harto, es irritante”; “Esto es el principio si  no se arrodillan y no entregan su corazón a Jesús… el juicio del Dios vivo va a ir con más ira”.

Cuando uno lee estas cosas, uno quisiera creer que lo más lógico es que personas anti-cristianas mandan estos comentarios para que la gente desprecie el mensaje de Jesús.

Pero pronto, usted y yo, conociendo algo de lo que se dice en nuestras iglesias, descartamos esa idea, porque son expresiones, que uno oye repetidamente de personas auto-denominadas creyentes en Jesús.

Uno se queda pensando y preguntándose ¿qué tan ignorante puede ser una persona?, porque no se concibe que Dios, en el supuesto no consentido, quiera castigar la hechura de un video, desquitándose con todo Puerto Rico para destruir una calle que podía hundirla ya que parece estar muy cerca del mar.

No dejo de pensar en cuál será el propósito de esos mensajes. Si es alejar a alguien  de Jesucristo y asegurarse que nunca alcance la salvación, entonces créame que cumplen su propósito, pero si es mostrar lo que significa el cristianismo histórico, no pueden representarlo peor.

Esto es el equivalente a que Esteban, el primer mártir de la iglesia, en lugar de decir “Señor no les tomes en cuenta este pecado” hubiera dicho “Señor espero que les cobres con creces cada gota de sangre que estoy perdiendo debido a las piedras que me están lanzando”.

O que en cada peste que había en el imperio, cuando los cristianos ayudaban a cuanta gente podían, aun a costa de contagiarse ellos mismos, con el propósito de salvar vidas o lograr que almas se entreguen a Cristo, hubieran pasado por cada catre diciéndoles “eso te pasa por pagano, ahora recibe la justicia de Dios”.

¿Verdad que se oye ridículo? ¿Ve cómo suena a cualquier cosa menos a un seguidor de Jesús?.

Es inconcebible para mí como alguien que se llame cristiano puede comentar algo como eso, sólo les falta decir que la persona que disparó desde un hotel matando más de 50 personas en Las Vegas es parte de la justicia de Dios contra la denominada “la ciudad del pecado”.

Huracanes y terremotos son tan antiguos como la Tierra y en próximas semanas les estaré presentando artículos científicos que dejan ver por qué son y que demuestran, pero por favor, podemos dejar de pensar que Dios está detrás de los que consideramos inmorales para ajusticiarlos, porque lo que Él hace, y por cierto usted y yo deberíamos estar haciendo también, es seguirlos con su gracia para que lleguen a Él, como hizo con gente que era inmoral como usted y como yo.

Nadie está afuera de la gracia de Dios y si ajusticiara a los pecadores créame que usted y yo no somos mejor que nadie a los ojos de Su santidad, solo somos in merecedores  beneficiarios de su gracia, igual a quienes considera de lo peor.

Nos encanta sentirnos merecedores y por eso es que al final, si lo miramos con detenimiento, parecería que muchos llamados creyentes odian que a ciertas personas Dios les de su gracia porque les parece que no son merecedores de ella y sabe que, tienen razón, no lo son, como tampoco los que escriben estos comentarios, ni usted, ni yo.

¿Podremos terminar con estos aires de superioridad moral de los cristianos? Espero que sí, de lo contrario en esta maraña de juzgamientos y condenaciones se perderá la gracia, y no nos podemos dar ese lujo.