Blog

Testigos de Jehova (2)

Publicado el

Por: Andrés Carrera

Los cristianos afirman la inspiración y la autoridad de la Biblia. Sin embargo, los textos originales de los libros bíblicos no fueron escritos en inglés o español. Los autores bíblicos escribieron en hebreo, griego koino y, en algunos casos, arameo. Por esto, no asumimos el mismo nivel de inspiración para cualquier traducción como lo hacemos con los textos originales en sus idiomas originales. Los traductores se ven obligados a revisar cuidadosamente los textos bíblicos en su lenguaje original cuando hacen su trabajo. La traducción es una tarea complicada y difícilmente se obtiene una satisfacción universal con el resultado final. Se esperará que se hagan revisiones y correcciones a las traducciones. Sólo los textos originales en hebreo y griego son invariables.

La Sociedad Watchtower probablemente estaría de acuerdo en principio, con el punto anterior. Sin embargo, es en este punto que encontramos una de las diferencias más importantes entre dicha sociedad y casi cualquier otro movimiento de creencias bíblicas en el mundo.

En 1950, la organización publicó su propia versión en Inglés del Nuevo Testamento, que fue llamado La Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Cristianas Griegas. Subsecuentemente se emitieron traducciones de varios libros del Antiguo Testamento como La Traducción del Nuevo Mundo de Las Escrituras Hebreas. Finalmente, en 1961, la Sociedad Watchtower publicó la colección completa de sus traducciones como La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Se han realizado algunas revisiones desde la edición inicial, pero dicha traducción esencialmente permanece como se publicó originalmente.

Los Testigos de Jehová se refieren a La Traducción del Nuevo Mundo como la única Biblia de traducción confiable. Éste es el asunto más crucial que nos concierne: ¿Es dicha traducción una versión confiable de la Palabra de Dios?  La conclusión, de acuerdo con algunos de los académicos del estudio bíblico más prominentes, es que no. Ahora examinaremos algunas razones específicas para justificar esta posición.

En un artículo sobre la Traducción del Nuevo Mundo, uno de los libros de la sociedad afirma que es “una traducción de las Santas Escrituras realizada directamente del hebreo, arameo y griego al inglés de hoy en día, por un comité de Testigos de Jehová ungidos” (Razonamientos de las Escrituras, 276).

Uno pudiera preguntarse naturalmente, “si esto es así, ¿estaban los traductores del comité tan calificados para realizar tan audaz afirmación de que fueron “ungidos”? Sorprendentemente, en el mismo libro, contestando directamente a esta pregunta, se hace la siguiente afirmación: “Cuando ofreció como un regalo los derechos de publicación de su traducción, el comité de traducción de la Biblia del Nuevo Mundo solicitó que la identidad de sus miembros permaneciera en el anonimato.  La Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania ha honrado su petición” (Razonamiento, 277).

La verdad es que en ningún lugar de esta traducción o cualquier literatura de la sociedad se encuentran los nombres de los traductores, y aunque es cierto que otras traducciones bíblicas tales como la Nueva Biblia Americana Estándar (NASB) no se enumeran a sus traductores, únicamente la Traducción del Nuevo Mundo y la organización Watchtower se niegan a contestar cualquier pregunta acerca de los nombres de los traductores.

Entonces ¿sabemos quiénes fueron los traductores de esta versión bíblica? La respuesta es que sí. Lo sabemos, a pesar de que la organización se rehusó a darlos a conocer. Raymond Franz es un ex miembro del Cuerpo Gobernante de la Watchtower, y en su libro, Crisis de Conciencia, afirma que el comité de traducción fue formado por los miembros del Cuerpo Gobernante George Gangas, Albert Schroeder, Frederick Franz y el entonces presidente de la organización, Natham Knorr.

“Fred Franz (tío de Raymond Franz, quien a la postre fue presidente de la Wachtower), sin embargo, era el único con el conocimiento suficiente de las lenguas bíblicas como para intentar una traducción de este tipo. Estudió griego por dos años en la Universidad de Cincinnati, pero aprendió como autodidacta el hebreo” (Crisis de Conciencia, 50).

El hecho es que, ninguno de los miembros del comité, incluyendo a Frederick Franz, estaba en realidad calificado para hacer traducciones académicas de los lenguajes originales. Nadie en el comité tenía más que una rudimentaria familiaridad con el griego, hebreo o arameo. Esta carencia de experiencia se revela en la baja y tendenciosa calidad de los escritos de la traducción en muchos de los pasajes bíblicos importantes.

La Watchtower sostiene que su traducción en inglés de la Biblia, La Traducción del Nuevo Mundo de Las Santas Escrituras, es la mejor versión jamás realizada. La evidencia no confirma esta conclusión. Realmente, los hechos muestran que es una de las versiones de la Biblia menos académicas y más tendenciosas jamás realizadas.

NOTA.- Desde la próxima semana, empezaremos a ver las doctrinas de los testigos, y en cada una de ellas ofreceremos los versículos que prueban lo contrario a dichas doctrinas, incluso usando la traducción de la Biblia que ellos usan, por muy mala que sea.

Síguenos en nuestras redes: