Blog

12 Evidencias a favor de la resurrección de Jesús (3)

Amigos,

Continuamos con el artículo de Keneth Samples.

Dios los bendiga,

Andrés

6.- Surgimiento del Cristianismo Histórico

¿Surge cada movimiento histórico de una causa específica? Si es así, ¿qué causó que la religión cristiana llegara a existir? ¿Qué inició este movimiento religioso que en 300 años dominó todo el Imperio Romano y en el transcurso de dos milenios dominó toda la civilización occidental? En un muy corto período de tiempo, el cristianismo desarrolló una identidad cultural y teológica distinta, aparte de la identidad del judaísmo tradicional.

Es necesario encontrar una explicación adecuada para el extraordinario surgimiento histórico de la iglesia cristiana.

Según el Nuevo Testamento, el cristianismo, religión sui generis, comenzó a existir como causa directa de la resurrección de Jesucristo.

Según las Escrituras cristianas, los apóstoles revolucionaron al mundo con la verdad de la resurrección, y así surgió la iglesia histórica. Es por eso por lo que muchos han llamado a la iglesia cristiana histórica “la comunidad de la resurrección”.

Pero si la resurrección no causó el surgimiento del cristianismo, ¿qué lo causó? No parece haber otra explicación natural adecuada. Por lo tanto, el corazón del cristianismo histórico se encuentra en los extraordinarios acontecimientos del Domingo de Pascua.

 

7.- Aparición del Domingo como Día de Adoración

El pueblo hebreo adoraba en sábado, que es el séptimo día de la semana (determinado desde la puesta de sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado). Sin embargo, la iglesia cristiana primitiva (que inicialmente fue considerada un grupo religioso del judaísmo) cambió gradualmente el día de su adoración del séptimo al primer día de la semana, y lo llamaron “el día del Señor”

“Y el primer día de la semana, cuando estábamos reunidos para partir el pan, Pablo les hablaba, pensando partir al día siguiente, y prolongó su discurso hasta la medianoche.”  Hechos 20:7 (LBLA)

“Ahora bien, en cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también como instruí a las iglesias de Galacia. Que el primer día de la semana, cada uno de vosotros aparte y guarde según haya prosperado, para que cuando yo vaya no se recojan entonces ofrendas.”  1 Corintios 16:1,2 (LBLA)

“Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación, en el reino y en la perseverancia en Jesús, me encontraba en la isla llamada Patmos, a causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. “Estaba yo en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz, como sonido de trompeta,” Apocalipsis 1:9, 10 (LBLA)

Para la iglesia cristiana primitiva, el domingo conmemoraba de manera exclusiva la resurrección de Jesús de entre los muertos.

La reflexión sostenida acerca de la resurrección de Cristo a la vida inmortal transformó la adoración cristiana, influenciando por sí sola la formulación de los sacramentos de la iglesia primitiva (el bautismo y la comunión), y así distinguió del judaísmo tradicional a la fe cristiana en su teología y práctica.

Aparte de la resurrección, no había ninguna razón para que los primeros cristianos (como una secta del judaísmo) consideraran que el domingo (el primer día de la semana) tuviera algún significado o importancia teológica o ceremonial duradera. La resurrección de Jesús, por lo tanto, separó al cristianismo histórico del judaísmo de su tiempo. Esa misma verdad de la vida resucitada separa a la fe cristiana de todas las otras religiones a través de los siglos.

Así que lo que sucedió el domingo de Pascua -la resurrección de Jesús- explica bien dos cosas:

  1. por qué la religión cristiana surgió como un movimiento histórico, y
  2. por qué los cristianos adoran en un día diferente de la semana que los judíos. Y, a su vez, ambos elementos históricos respaldan la naturaleza factual de la resurrección de Jesús.

 

8.- Abundantes Referencias Tempranas a la Resurrección de Jesús en las Cartas del Apóstol Pablo

Algunos críticos del cristianismo han afirmado que los cuatro evangelios canónicos (Mateo, Marcos, Lucas, Juan) aparecen demasiado tiempo después de los eventos de la vida de Jesús para poder contener un testimonio creíble. También existe la preocupación de que hay muy pocas afirmaciones de los primeros testigos sobre la resurrección de Jesús.

Aunque me referí al corto período entre los eventos de la vida de Jesús y las declaraciones de los testigos en mi tercer punto de evidencia, un poco más de explicación es útil aquí.

Primero, los cuatro Evangelios están mucho más cerca en el tiempo a la vida de Jesús que otros testimonios antiguos lo están de otras figuras religiosas (Gautama Buda, Confucio) y figuras seculares (Sócrates, César).

Segundo, no solo es que las referencias de Pablo a la resurrección son tempranas (considerablemente más tempranas que los cuatro relatos de los Evangelios), sino que además son abundantes. Las epístolas de Pablo contienen numerosas referencias a y descripciones de la resurrección de Jesús.

Tercero, algunas de las declaraciones de Pablo sobre la resurrección reflejan credos e himnos cristianos primitivos (Filipenses 2 y Colosenses 1) que datan mucho antes que sus primeras cartas escritas.

Fil 2:5  Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús,

Fil 2:6 el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse,

Fil 2:7 sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres.

Fil 2:8 Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Fil 2:9  Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre,

Fil 2:10  para que al nombre de Jesús SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra,

Fil 2:11  y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.  (LBLA)

 

Col 1:13 Porque Él nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado,

Col 1:14 en quien tenemos redención: el perdón de los pecados.

Col 1:15  Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

Col 1:16  Porque en Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él.

Col 1:17  Y Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen.

Col 1:18  Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía.

Col 1:19  Porque agradó al Padre que en El habitara toda la plenitud,

Col 1:20  y por medio de Él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de Él, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos.

Col 1:21  Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil, ocupados en malas obras,

Col 1:22  sin embargo, ahora Él os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de Él, (LBLA)

 

Por ejemplo, las primeras epístolas de Pablo fueron escritas unos 20 años después de la resurrección de Jesús. Pero los credos e himnos que entretejió en sus escritos estaban siendo recitados y cantados por cristianos judíos desde pocos meses o pocos años después de la resurrección de Jesús.

Síguenos en nuestras redes: