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¿Qué es una iglesia?

Por: Andrés Carrera

Cuando usted vive en Guayaquil – Ecuador, hay una cosa que se da por hecho: de febrero a abril todo el mundo intenta ir a las playas que están entre 1 y 3 horas de la ciudad, y pasar la mayoría de los fines de semana allá.

Esto genera una reducción en la asistencia a las iglesias los domingos, ya que muchos de los que regularmente asisten están en otro lugar y no llegan hasta los domingos por la noche en muchos casos, debido incluso al tráfico que se genera.

Para los católicos-romanos, esto no es un problema, ya que para ellos una iglesia, es un templo donde acuden los domingos, y no importa en que parte del mundo usted esté, el ir a cualquiera da lo mismo. De hecho, la única diferencia para acudir a una o a otra es si le agrada más el sermón del sacerdote tal o cual.

Me sorprende ver que para los evangélicos (que se supone deberían entender lo que iglesia significa en la Biblia) tampoco parece haber mucha diferencia, ya que, constantemente recibo preguntas de a que iglesia asistir en las playas para no perderse el culto dominical aunque sea en otro templo.

No tengo ningún problema que un creyente que está fuera de su ciudad decida asistir a otro templo, pero pensar que por dos meses puedo ir a otra comunidad y que eso reemplaza lo que hago los otros diez, me parece una ignorancia total de lo que iglesia significa.

Permítame explicarme: para Jesús y sus seguidores una iglesia era una comunidad, una familia de familias, donde los asistentes no es que se ven cada domingo, sino que intentan vivir de una forma distinta, se conocen, y como comunidad intentan llegar a los miembros no cristianos de sus alrededores.

Como iglesia local estamos llamados a ser el cuerpo de Cristo, lo que significa que entre todos nosotros juntos debemos reflejar a Jesús. Nadie puede hacerlo solo, por supuesto, pero como comunidad de fe debemos dejar ver Sus cualidades, dones, misericordia, gracia, etc. para interesar a los que no lo conocen.

Cuando los cristianos llegan a vivir en una comunidad, esta debería alegrarse, pues llegan personas en las que se puede confiar, que creen que la familia es importante, que no creen que el placer debe ser buscado a toda costa, etc. Deberían decir cosas como: “no estoy de acuerdo con todo lo que creen pero me encantaría que mi hija se case con uno, “No sé mucho de ellos, pero me encanta contratarlos en mis empresas”.

Aparte del hecho que esto no pasa por varias razones, que no son la razón de este artículo, no se puede lograr ser parte de un movimiento pensando que yo puedo pasar tiempo alejado de la comunidad, y como voy a un templo en otro lugar todo está bien.

La iglesia no se hace el domingo, se hace de lunes a sábado, y si usted es miembro de una comunidad de creyentes y no puede ir los domingos, igual debe permanecer vinculado con ella en todo lo que hace el resto de la semana, y servir en los distintos ministerios en los otros días.

Los creyentes no debemos ir cada domingo a una u otra iglesia dependiendo quien predica, como se ha puesto de moda entre dos iglesias en mi ciudad, sino que es el sitio donde voy a desarrollar mis dones y a servir al cuerpo de Cristo con ellos. Cualquier otra cosa es pensar como religioso y no como un miembro de una comunidad.

Que tragedia es que los que creen en Jesús, lo ven como tan poca cosa, que si le dan una hora treinta de sus domingos, ya están bien con Él, cuando lo que Él está buscando es una relación con nosotros de todos los días, y a través de nosotros con un mundo que no lo conoce.

Que tristeza, que mediocridad, que falta de entendimiento, un Cristo crucificado para que nosotros vayamos a un sitio el domingo. Si eso fuera así la cruz era innecesaria. Qué pena que veamos la solicitud de Dios de ser nuestro amigo, con más desidia que cuando aceptamos a un conocido en Facebook.

Será que algún día entenderemos, que nada de valor tienen nuestras disciplinas religiosas, si no van acompañadas de una relación con Jesús y una vida dedicada a Él, que no se sostiene por donde yo paso una hora los domingos, sino por lo que hago cada mañana, tarde y noche, de vivir por Él y para Él.

Por favor, si le gusta ir a una iglesia los domingos vaya a donde crea que será edificado, pero no reemplace eso con su necesidad espiritual y emocional de formar parte de una comunidad. Busque una relación madura con el Padre y una vida diferente que motive a los que están fuera de ella a buscarla.

Dejémonos de paliativos religiosos para nuestra conciencia y empecemos a buscar lo que necesitamos: A Jesús conmigo todo el tiempo para que pueda crecer espiritualmente, relacionarme más cercanamente y testificar de Él.