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¿Fue Charles Darwin un evolucionista confiado?

Hola a todos,

Hacemos temporalmente un alto a nuestros artículos sobre por qué la gente no acepta el evangelio, ya que empezaremos a tocar el tema de quienes somos los responsables de entregar el mensaje y como estamos fracasando, y les ofrezco esta traducción de un artículo filosófico sobre la evolución que espero que les ayude cuando nos preguntan porque la teoría de la evolución es falsa.

Dios los bendiga,

Andrés 

 

¿FUE CHARLES DARWIN UN EVOLUCIONISTA CONFIADO?

Por Kenneth R. Samples

Académico Principal de Investigación, Reasons to Believe

Artículo original:

Darwin’s Doubt

12 de Febrero de 2013

 

Puede ser sorprendente el enterarse de que el padre de la teoría evolutiva moderna tuvo dudas acerca de la explicación que propuso sobre la diversidad de la vida. Reflexivo por naturaleza, Darwin (1809-1882) se preocupaba por las implicaciones filosóficas de su teoría biológica. Una de los temas que lo afligía era si en las  facultades cognitivas (que producen creencias) de la humanidad -que él creía que habían evolucionado de los animales inferiores- se podía confiar para producir creencias verdaderas y fiables sobre la realidad.

He aquí cómo Darwin expresó sus reservas epistemológicas (relativas al saber) sobre el proceso puramente naturalista de la evolución:

“En mí surge siempre la horrible duda acerca de si las convicciones de la mente del hombre, la cual se ha desarrollado a partir de la mente de los animales inferiores, tienen algún valor o si son del todo confiables. ¿Confiaría alguien en las convicciones de la mente de un mono, si hubiera alguna convicción en tal mente?”

Varios pensadores han sostenido que la cosmovisión del naturalismo (que tiene a la naturaleza como única realidad) implica un estado fundamental de incoherencia epistemológica, o que es auto destructivo.

Coherente con la intranquilidad original de Darwin, un creciente contingente de teístas piensan que es irracional el creer en el naturalismo evolutivo en particular. ¿Por qué? Debido a que no proporciona una vía viable para asegurar que los seres humanos desarrollen creencias verdaderas y fiables acerca de la realidad. Esto es absolutamente necesario ya que los veredictos de la ciencia dependen de que los seres humanos tengan creencias fidedignas y precisas sobre el mundo natural.

La necesidad y obligación del naturalismo ateo y evolutivo de explicar tanto el origen de las facultades racionales de la humanidad como el cómo los seres humanos pueden descubrir la verdad se enfrenta a tres obstáculos insalvables:

1.- El Naturalismo Postula un Origen No Racional para la Racionalidad Humana.-

Si una persona acepta la cosmovisión naturalista evolutiva, entonces también debe aceptar que la fuente original de las facultades de razonamiento de la gente no fue algo racional (dotado de razón), personal (autoconsciente, inteligente), o teleológico (intencional, con un propósito) en su naturaleza. Más bien, la fuente original fue un proceso no racional, impersonal, y sin propósito, consistente en mutaciones genéticas, variaciones y factores ambientales (selección natural). El naturalismo, por tanto, postula que una combinación del azar y de procesos naturales (físicos y químicos) ciegos e impersonales produjeron las facultades racionales de la humanidad.

Sin embargo, el suponer que un origen al azar y no racional explica la inteligencia humana plantea preguntas legítimas sobre si se puede confiar en la razón humana. Según las presunciones de la ciencia, un efecto requiere una causa adecuada y suficiente, y el efecto no puede ser mayor que la causa. Pero en el caso de la evolución, el efecto de la inteligencia humana es mayor en magnitudes (exponencialmente), que su supuesta causa. Los naturalistas parecen haber adoptado una postura potencialmente autodestructiva: están dando por hecho un proceso de razonamiento confiable sólo para concluir que su razonamiento es en última instancia no confiable.

2.- La Evolución Promueve la Supervivencia de una Especie, No sus Verdaderas Creencias.-

Se dice que la evolución por selección natural ha necesitado de miles de millones de años para producir capacidades intelectuales y sensoriales en las personas. Pero ese proceso funcionaba únicamente para producir capacidad de supervivencia y ventaja reproductiva. En otras palabras, la evolución funcionó solo para mejorar la adaptación de un organismo en particular a su medio ambiente – promoviendo así la continua existencia de esa especie. Lo que una especie en particular cree acerca de su medio ambiente no es esencial para el proceso.

Además, es muy cuestionable la afirmación de que fueron correctas las convicciones que un organismo tuvo acerca de la realidad. En algunos casos las creencias verdaderas confiables pudieran contribuir a la habilidad de sobrevivir, pero en otros casos la verdad de las creencias sería irrelevante.

El distinguido científico Francis Crick declaró:

“Nuestros cerebros altamente desarrollados, después de todo, no evolucionaron bajo la presión de descubrir verdad científica, sino sólo para habilitarnos para ser lo suficientemente inteligentes para sobrevivir y dejar descendientes”. El naturalismo evolutivo parece conducir a una inevitable inseguridad con respecto a la verdad de las propias creencias.

Esto ha llevado al filósofo cristiano Alvin Plantinga a concluir:

“La evolución y el naturalismo no son meros incómodos compañeros; se parecen más a combatientes beligerantes. Uno no puede racionalmente aceptar a ambos, la evolución y el naturalismo… El naturalismo, o el naturalismo evolutivo, parece conducir a un escepticismo profundo y generalizado. Nos lleva a la conclusión de que nuestras facultades cognitivas o productoras de creencias -la memoria, la percepción, el entendimiento lógico, etc.- no son confiables y que no se puede confiar en que produzcan una preponderancia de creencias verdaderas sobre falsas.”

3.- Las Falsas Creencias Ilustran la No Confiabilidad Epistemológica del Naturalismo Evolutivo.-

Algunos científicos y filósofos naturalistas han aumentado hoy la duda original de Darwin al sugerir que el impulso religioso inherente de la humanidad está potenciado por la evolución. En otras palabras, las creencias en Dios, en la moralidad objetiva y en la vida después de la muerte fueron generadas por la evolución y tienen que haber servido algún propósito de supervivencia en el pasado lejano.

El preeminente científico y escritor de ciencia popular Lawrence Krauss observa: “La creencia religiosa de que el universo es la obra de un ser todopoderoso no está sujeta a refutación. Este tipo de dependencia en la fe pudiera tener una base evolutiva. Se ha hablado de un “gen de dios”: la idea de una ventaja temprana en la lucha por la supervivencia para aquellos dotados con una creencia en un patrimonio oculto que da orden, propósito y significado al universo que experimentamos.”

El célebre ateo Richard Dawkins ha ido más allá, argumentando que la creencia en Dios es un delirio mental causado por un mal funcionamiento en el proceso evolutivo del cerebro humano. Él desestima todas las creencias religiosas como simplemente el resultado de un defectuoso “virus mental”. Sin embargo, el atribuir las falsas convicciones religiosas de la humanidad (desde la perspectiva naturalista) al proceso evolutivo, sólo agrega sospecha a la duda original de Darwin.

Si la evolución es responsable del impulso religioso prácticamente universal de la humanidad -que desde un punto de vista naturalista es evidentemente falso (e incluso dañino, según Dawkins)-, entonces la historia muestra que creencias falsas acerca de la realidad han promovido la capacidad de supervivencia humana más que creencias verdaderas.

Pero de nuevo, si el naturalismo evolutivo puede hacer que una persona crea algo que es falso (como las creencias orientadas religiosamente) para promover la capacidad de supervivencia, entonces:

1) ¿qué confianza pueden llegar a tener los evolucionistas en que sus propias convicciones son confiables y verdaderas?

2) Y si la evolución no puede garantizar creencias verdaderas en la mente de una persona, entonces, ¿cómo se sabe que el naturalismo evolutivo en sí mismo es una creencia verdadera acerca del mundo?

Alternativamente, la cosmovisión teísta cristiana enseña que un ser perfectamente racional, Dios, es la base y la fuente del razonamiento. Por lo tanto, las realidades conceptuales como la lógica, las matemáticas, el conocimiento y la verdad fluyen de una Mente divina supremamente inteligente y caracterizan su universo. Y debido a que Dios hizo a los seres humanos a su imagen con facultades racionales y órganos sensoriales que, en general, funcionan adecuadamente, los seres humanos son capaces de descubrir el orden básico, inteligible y empírico del mundo. El creador omnisciente y sabio “conectó” la inteligibilidad del mundo con la mente de los seres humanos.

La duda de Darwin confirmó esta noción.

Puesta en contraposición a un precario naturalismo evolutivo, la existencia objetiva de Dios es el punto de referencia ontológico fijo (basado en el ser) que hace posible el conocimiento auténtico del mundo.