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¿Verdad o Mentiras?

Por: Andrés Carrera

Los jóvenes tienen un juego que se llama como el título de este artículo, en el cual, uno de los jugadores escribe algo que podría haber sucedido y los demás deciden si es verdad o mentira.

Voy a basar esta serie de artículos en este concepto y quiero analizar con ustedes algunas cosas que se dicen en la iglesia que no son bíblicas, y que sin embargo las oímos desde el púlpito o vemos a creyentes repetirlas con frecuencia.

Iremos analizando una por una, yendo de las más obvias hasta conceptos que se nos explican mal o de forma incompleta, y terminaremos con tres que pueden llevarlo a un shock porque lo ha oído una y otra vez, y cómo le demostraré que son ciertas. Estas tres serán: ¿Son los dones irrevocables? ¿Tenemos libre albedrío? ¿Aborrece Dios al pecado pero ama al pecador? Pero como esas necesitan una explicación mayor las dejaré para artículos casi dedicados exclusivamente a ellas. Paciencia y no saque conclusiones.

No intento con esta serie abarcar todo lo que se dice, sino cosas que creo importantes que no he tratado en otros artículos, por tanto, no voy a comentar sobre que nuestras palabras tienen poder o si existen las maldiciones generacionales, puesto que encontrará comentarios específicos míos sobre estos temas en este mismo blog.

Empecemos entonces:

1.- AYÚDATE QUE YO TE AYUDARÉ.- Leí alguna vez que esta frase la dijo Benjamín Franklin. No puedo asegurar quien la dijo, lo que puedo garantizar es que no está en la Biblia, de hecho es un concepto claramente antibíblico.

Como usted se dará cuenta a medida que vamos avanzando, la mayoría de estos conceptos, salen desde una perspectiva humana, es decir, el hombre es importante, y no desde la bíblica que dice que Dios es el todo y sin Él nada podemos hacer.

En el caso de este concepto, tenemos que comprender que nosotros no necesitamos la ayuda de Dios, necesitamos que Él tome total control de nuestra vida, ya que cualquier pequeña responsabilidad que nos dejemos a nosotros, cualquier rendija donde Dios no gobierne, será manejada como que nosotros somos dios y nuestro yo egoísta y caprichoso tomará las decisiones.

Entregamos nuestra vida al control de Dios, toda ella, o nada. Dios no está para ayudarnos, está para cambiarnos desde la misma raíz, porque nada nuestro sirve.

“Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas; nuestras iniquidades nos arrastran como el viento” (Isa.64:6)

“Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes” (Salm.127:1)

2.- A DIOS NO HAY QUE ENTENDERLO, SOLO HAY QUE OBEDECERLO.- Típica frase que lo único que intenta es promover nuestra vagancia natural. De esta manera, soy presa fácil de los manipuladores que me dirán quién es Dios y que quiere de mí y quién no es Dios.

La Biblia fue escrita para que la entendamos, la estudiemos, y conozcamos de primera mano, los atributos de Dios y cómo debe ser nuestra relación con Él. Nadie ha sido nombrado su interlocutor o su representante para decirnos lo que debemos creer.

Conocer a Dios, hasta donde podemos como seres finitos entenderlo, es nuestra responsabilidad y gozo, ya que al hacerlo nuestra fe crecerá a la vez que la intimidad con Él.

Así dice el Señor: “Que no se gloríe el sabio de su sabiduría, ni el poderoso de su poder,  ni el rico de su riqueza. Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe de conocerme y de comprender que yo soy el Señor, que actúo en la tierra con amor, con derecho y justicia, pues es lo que a mí me agrada —afirma el Señor—“ (Jer. 9:23 y 24)

3.-  UN CORAZÓN QUE ALABA AL SEÑOR NO PUEDE ESTAR TRISTE.- Esto es simplemente algo tan disparatado como cuando le dicen a alguien que ha perdido un ser querido: “El que lo sigas llorando, no lo deja descansar en paz”.

De dónde sacaremos estas ideas, si el problema es que tengo dolor no que me he peleado con Dios.

¿Pensamos acaso que mientras los cristianos sufrían persecución y sus vidas peligraban estaban de lo más felices? ¿Es acaso pecado deprimirse?

Por supuesto que no, ¿sino para que necesitamos al Dios de toda consolación?

Solo dos ejemplos para dejarlo claro:

Elías, después del gran milagro de Dios de mandar fuego del cielo y destruir a los profetas de Baal, huyó porque lo estaban persiguiendo y cayó en una profunda tristeza.

Jesús, en Getsemaní, mientras oraba en sus horas finales tenía un gran peso de tristeza y dolor.

4.-  DIOS BENDICE AL DADOR ALEGRE.- Esta frase da a entender que si tú eres alegre al dar, entonces tendrás más bendición, con lo que yo hago es manipular a Dios para que me dé más, dando rienda suelta a mi codicia y egoísmo.

No es eso lo que dice en la Biblia, lo que dice es que Dios ama al dador alegre, y lo hace, porque esta persona está mostrando que Jehová es su Dios y no el dinero. Que ha aprendido a vivir con consentimiento y poniendo solo a Dios encima de él mismo.

La manera cómo manejo mis bienes materiales es señal de cómo está mi corazón, por eso, Dios ama al dador alegre, porque el corazón de esa persona se encuentra en el lugar correcto.