Cada casa convirtiéndose en una Iglesia

Por el Pastor Andrés Carrera.

La Iglesia ha experimentado un gran cambio en estos dos años de pandemia. Estábamos impedidos de ir al templo o reunirnos en grupos de casa, pasábamos mucho tiempo en soledad y preocupados por lo que podríamos sufrir nosotros o nuestras familias. En pocas palabras, que se acabe el mundo.

Al percatarnos de estas circunstancias, nos damos cuenta que debemos convertirnos en una iglesia diferente que logre responder las inquietudes de los que somos parte de ella, y que también sea atractiva para aquellos que no son creyentes, sin tener que mentir ofreciendo bendiciones materiales, sino que se sientan seducidos por quién es Cristo y quiénes son sus seguidores.

Para poder explicarles la forma en que debemos manejarlo, permítanme empezar por decirles que todos nosotros debemos ser discípulos de Jesús y solo lo podemos lograr si nos convertimos en un seguidor de la vida y enseñanzas de Jesús y que difundamos las buenas nuevas. Sin estas dos cosas solo somos oidores que vamos a un templo o a una casa cada semana, así que es importante lograr una fórmula que lleve a la gente a anhelar transformarse en un discípulo.

¿Cómo lo hacemos? Para eso en lugar de soñar con algunos conceptos nuevos, creo que la respuesta está en lo que se hizo originalmente, antes de que los templos cristianos se hubieran fundado, antes de que existieran los teólogos profesionales, antes de que se unieran religión y política, antes de que se usara el poder religioso como un látigo con las personas que pensaban diferente, existían las iglesias en casa, que hacían cinco cosas muy claras que producían nuevos discípulos y se lograba la madurez espiritual, con lo que conseguían que la comunidad transmita la historia de Jesús por la naturaleza de su misma existencia.

Lea Hechos 2:41 al 47, ahí vemos cuando los apóstoles fundaron el primer movimiento que duraría 300 años y puso de cabeza al Imperio Romano, creando el mayor crecimiento que se ha visto en un grupo religioso. Ellos se dedicaban a:

1.- LA ENSEÑANZA DE LOS APÓSTOLES.- En esta instrucción se empezaba con el Kerigma que era un compendio del centro del mensaje sobre la venida del Mesías, quien era el Hijo de Dios:

TODAS LAS PROFECIAS DICHAS A LOS ANTEPASADOS DE LOS ISRAELITAS SE HAN CUMPLIDO. Más de 300 profecías que se han cumplido exactamente en Jesús, donde nacería, cómo moriría, que lo traicionarían, etc. Es una de las bases con las que probamos quién fue Jesús,

DIOS SE HIZO CARNE. – El hijo de Dios se hizo hombre, completamente, tanto que cuando nació tuvo que ser protegido por dos adolescentes en Israel.

MIENTRAS ESTUVO ENTRE NOSOTROS HIZO EL BIEN: SANANDO ENFERMOS, Y LIBERANDO A LOS CAUTIVOS DEL MALIGNO. – Vivió sin pecado, y dejó ver que no era solo un hombre.

MURIÓ POR NUESTROS PECADOS Y RESUCITÓ AL TERCER DÍA COMO DICEN LAS ESCRITURAS. – Si esto no es verdad, todo se destruye, nada es real, como bien lo expresó Pablo en la carta de Corintios.

DIOS LE HA HECHO SEÑOR Y JUEZ DE VIVOS Y MUERTOS. – Ha sido exaltado por el Padre y por eso es nuestro Salvador y Señor.

VIENE POR SEGUNDA VEZ. – Y vivimos con esa esperanza, que lo veremos regresar a la Tierra como rey.

El segundo compendio, que manejaban los apóstoles era cómo ser en la práctica un discípulo, y se llamaba la DIDACHE y ahí se enseñaba básicamente estos conceptos:

UNA MENTE RENOVADA. – Dejas de usar tu forma de pensar basada en lo que has conocido, y de ahora en adelante tu mente es regida por las acciones que fundó Jesús. Esa renovación mental se da cuando aprendes cómo debes actuar en tu comunidad.

EVIDENCIA DEL FRUTO DEL ESPÍRITU. – Poco a poco dejas los deseos de la carne y permites que el Espíritu Santo te lleve a madurar íntimamente y que seas un árbol donde otras personas puedan alimentarse.

LA PRIORIDAD ES LA FAMILIA. – Después de la relación con Cristo, esta es fundamental.

LA CASA IGLESIA, ES LA FAMILIA EXTENDIDA. – No solo te centras en los tuyos sino también en los que son parte de tu grupo de creyentes cercanos.

INFLUIR POSITIVAMENTE A LA COMUNIDAD. – Esa es la forma de evangelizar y de lograr que gente que no te conoce se sienta atraído a la casa iglesia.

SER TRASCENDENTES. – Dejar nuevas generaciones que sigan el objetivo de lograr que más gente conozca a Cristo.

Aparte de lo que acabamos de ver, hacían esto:

2.- EL COMPAÑERISMO. – Ayudándose unos a otros en todo lo que pudieran. Somos una comunidad mostrando quién es Cristo. Si hay un hijo que no sabe matemáticas, alguien en la comunidad lo podrá ayudar, porque eso es parte del compañerismo.

3.- PARTIMIENTO DEL PAN.- Es donde se invitaba a gente que no era de la comunidad y se le compartía el evangelio de Jesús, para que sean testigos de lo que realmente es una iglesia.

4.- ORACIÓN. – Los primeros al ser judíos iban al templo, hoy lo hacemos como parte de la casa. La casa iglesia es donde compartimos nuestras luchas y pedimos fortaleza al Señor, compartiendo nuestras luchas.

5.- AYUDANDO A LOS NECESITADOS. – Así mostramos quiénes somos, dejamos ver dónde está lo más importante en nuestras vidas, incluyendo parte de nuestra plata y tiempo para ayudar como comunidad a gente que no conocemos y que están en necesidad.

Cuando ves estas 5 cosas, es cuando notas más claramente que las: COMUNIDADES CUENTAN LA HISTORIA DE JESÚS POR LA MISMA NATURALEZA DE SU EXISTENCIA. Revísalo: entre nosotros aprendemos, oramos, nos ayudamos, tenemos comunión, comemos juntos, y ayudamos a los necesitados ¿No significa esto ser discípulo? ¿Hacer estas 5 cosas no evitan que seamos solo oidores?

El problema, es que lo confundimos con grupos de hogar, aunque no son eso. No es venir a aprender algo una vez por semana, es caminar con el propósito de ser una comunidad, porque solo así reflejas la realidad de Jesús sin ninguna duda. Ahora, volvamos a repetir el pasaje de Hechos y quiero que observemos claramente un comentario de quienes presenciaban estas comunidades:

No termines de revisar este pasaje sin darte cuenta de que los creyentes tenían alegría y generosidad y que la casa iglesia se convirtió en algo muy atractivo ya que: Abrían sus hogares, compartían libremente su tiempo y posesiones, y su fe cambió su perspectiva, espíritu y las prioridades que tenían en sus vidas.

No se si estás de acuerdo conmigo, pero yo puedo decirte  que pasaré mis últimos años en conseguir que volvamos al siglo primero, para mostrar a los del siglo XXI, lo que significa ser discípulo.


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